
Hay veces que te levantas con el ánimo vencido, sin ilusiones y sin saber para qué y por quién luchar. Hay personas que dicen: necesito luchar por la gente que me quiere, por mis amigos, por mis hijos o por mí mismo. Lo de hacerlo por la gente que te quiere es muy generalizado y sería engorroso ponerle cara a todos ellos, por mis amigos...bufff, pobrecitos, ya bastante carga tienen ..., por mis hijos...pués imposible porque no existen y por mí misma dudo mucho que lo haga si llevo toda una vida menospreciándome y renunciando a la posibilidad de hacer las paces con mi "yo". Lo que si es seguro, es que desde hace ya un tiempo, tengo ya mi motivo particular para sentir ilusión, mucha responsabilidad y en algunos momentos hasta miedo. Es un ser maravilloso de carne y hueso que responde al nombre de Pancho...mi perrito. Solo él sabe regalarme trozos de cariño a través de sus mordidas, lametones, miradas, juegos... Sólo con él comparto mi pequeña parcela, mi territorio y él lo sabe y me lo agradece. Fiel, confiado, intuitivo, travieso, ingenuo, son adjetivos que dan forma a mi felicidad, a mi nuevo estado de ánimo. Gracias a él me siento feliz, calmada, en paz. Mi panchito si que ha sabido robarme el corazón y regalarme la ilusión. Gracias, mi pedacito de cielo.
P.D. Gracias a Yaiza por cuidarmelo con tanto mimo. Jamás lo olvidaré.


La única carga q podríamos tener tus amigos (en los q me incluyo) sería no verte FELIZ!!!
ResponderEliminarPq tienes una de las sonrisas más bellas q jamás he visto, LÚCELA!!!
Y en cuanto a tu Panchito... LO ADORO, aunq aún me gruña, algún día seremos amigos, jejej
TQ PIlar!!!